Los nayaritas estamos en el obligado y sagrado deber de dar una batalla nacional desde estas tierras.

 

El rescate de nuestro petróleo y electricidad es de primer orden. Tal objetivo está vinculado a la lucha por conquistar los poderes legislativo y municipales.

 

No se puede separar una cosa de la otra. Hoy por hoy, petróleo y electricidad, es lucha electoral, es cámara de diputados local y ayuntamientos. Petróleo y electricidad son comicios del primer domingo de julio del 2014 en todo Nayarit.

 

La obligada estrategia no se puede hacer con el Partido Acción Nacional en la gran alianza que debe formarse y, la cual, están creadas las condiciones para su construcción legal y política.

 

Una coalición con el PAN adentro, es equivalente a asociarse con el PRI. El PRI y el PAN son lo mismo. Pretender cambiar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, fue la cereza del pastel. No hay lugar a ninguna duda. Ambos partidos representan el interés foráneo y a los poderosos de adentro; simbolizan lo más negativo de nuestra historia a lo largo de los siglos. No hay absolutamente ninguna diferencia entre uno y otro. PAN y PRI son los instrumentos de Porfirio Díaz y el chacal Victoriano Huerta, cuyos personajes están reencarnados o clonados en otros que están vivos y haciendo un gran daño a la patria, a los trabajadores mexicanos y a todo nuestro pueblo, empezando por nuestros amados niños y venerados jóvenes.

 

La batalla nacional que los nayaritas estamos obligados a dar desde estas tierras es porque sólo aquí y en otro estado de la república habrá elecciones en el año 2014. La vía electoral es una trinchera para el debate de la ideas y una forma de la lucha de masas y, por supuesto, una manera para disputar la dirección del Estado, en este caso, el Poder Legislativo nayarita y los veinte gobiernos municipales, desde los cuales, se puede contribuir a rescatar esta riqueza de la nación, de la que, nosotros, los habitantes de dicha entidad, también somos parte.

 

En el pasado, a los nayaritas nos ha tocado dar batallas que han trascendido la historia nacional.

 

La huelga obrera de Bellavista en 1905 es cuna de la Revolución Mexicana estallada el 20 de noviembre de 1910. Este movimiento se registró antes de Cananea y Río Blanco. El resultado fue positivo. Se acabó el régimen feudal representado por las haciendas y se estructuró la Constitución de Querétaro, base del desarrollo impetuoso de la nación, sobre todo a partir del sexenio conducido por el General Lázaro Cárdenas.

 

Nayarit aportó a la república el primer diputado socialista en la persona de Manuel Stephens García, justamente, originario de Bellavista, Nayarit, ofreciéndole un ritmo democrático y progresista al Congreso de la Unión. A partir de entonces, el Poder Legislativo nacional, fue otro, más dinámico y avanzado.

 

De 1973 a 1975, Tepic, la capital del Estado y el municipio del mismo nombre, tuvo un gobierno conducido por las plataformas del Poder Popular. Por la primera vez en el país, las tesis del socialismo científico gobernaban la sede de una entidad de la república y, cuyos lineamientos y perfiles, deben ser retomados, ya que, está comprobado, son los que están resolviendo los asuntos nacionales y sociales de los países y pueblos de la tierra.

 

Del mismo modo, por la primera vez, el distrito formado por el Municipio de Tepic, fue ganado por la izquierda en los comicios de noviembre del año 1972 y sentando en la curul del Congreso estatal, a Raúl Rea Carvajal, quien dio una batalla que trascendió los ámbitos de la nación, al levantar desde la más alta tribuna de Nayarit, la bandera de la soberanía de los estados y del Municipio Libre, tal y como lo hizo el Constituyente de 1917.

 

En 1975 cuando el PRI era federación, estado y municipio, el pueblo ganó, a través de una gran alianza de la izquierda y las fuerzas democráticas y progresistas de la entidad, las elecciones para gobernador, votando por Alejandro Gascón Mercado, logrando poner en jaque al sistema político mexicano, promoviendo así, desde tierras nayaritas, el desarrollo democrático del país y cambios importantes en el sistema político de todo México.

 

Ahora, ante la pretensión del PAN y del PRI, de entregar nuestras riquezas fundamentales al capital extranjero, desde Nayarit, podemos contribuir con mucho, para la salvaguarda de las mismas.

 

Existe para ello, una estrategia única: la unidad de la izquierda y de las fuerzas progresistas y democráticas de Nayarit. El PAN ni es progresista, ni pertenece al campo de la democracia, mucho menos o, para ser más claros, tampoco es de izquierda.

 

La unidad de la izquierda y de las fuerzas progresistas y democráticas de Nayarit, serán la gran columna de un poderosísimo polo patriótico que aglutine a la diversidad de movimientos sociales y de masas existentes a lo largo y ancho del estado.

 

Así se le gana al PRI el Congreso del Estado y los veinte ayuntamientos de Nayarit y, a su siamés, el PAN, que son lo mismo.

 

El momento no es de sumas ni de números, tampoco de obtener unas cuantas posiciones. El problema es político, cualitativo, histórico. El objetivo es sacar del aparato del Estado a los que están entregando la patria al extranjero: al PAN y al PRI. Podemos empezar en Nayarit; para, luego, continuar en los estados de la república y sacarlos para siempre de Palacio Nacional y Los Pinos.

 

Es el obligado deber de los nayaritas ante la nación y el pueblo mexicano. ¡Cumplamos!

 

Blog del autor: https://miguelgonzalezibarra.wordpress.com/

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