Si bien, como dice el refrán popular, “no todo es miel sobre hojuelas”, también lo es, que, “no todo está perdido”; y, siempre —más, en las cuestiones históricas— “hay una luz al final del túnel”. Es lo que, exactamente, pasa en esta hora de la república. No están fácil ni el camino ni la situación particular concreta; pero, el candil que nos dio claridad y la iluminación necesarias, ante esta realidad aciaga por la que atraviesa la vida del país, allí está; ya se vio este domingo que acaba de pasar, 1 de diciembre de 2013.

 

El momento nacional se puede resumir con un comentario aparentemente insignificante pero de una profundidad incuestionable esbozado por el subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, Juan José García Ochoa, cuando observaba personalmente la movilización que tuvo por objeto custodiar el petróleo mexicano convocada en el Zócalo de la ciudad de México por el MORENA y su líder Andrés Manuel López Obrador y en la que participaron arrancando de diferentes puntos de la gran capital hacia el corazón político de la nación una diversidad de organizaciones de todo carácter que están día a día y minuto  tras minuto en la defensa del interés social y patriótico:

 

—Lo bueno es que esto unió a la izquierda.

 

Tuvo razón el alto funcionario del gobierno encabezado por Miguel Ángel Mancera. Nadie faltó. Porque, quién no estuvo allí físicamente, lo está en la causa, incuestionablemente, indudablemente. Y es que, el petróleo es todo, es nuestra vida, es nuestra sangre, es nuestra piel. México es petróleo. Petróleo es México, es patria, es nación, es país, es maíz, es república, estado, municipio, colonia, barrio, ejido y familia.

 

El petróleo mexicano es historia, actualidad y porvenir. Aun cuando se acabe, por su naturaleza de recurso no renovable, latirá en el siempre joven corazón de la patria mexicana.

 

El acuerdo de la magna concentración  del Zócalo llevada a cabo este domingo que pasó, es custodiar nuestro petróleo con todo, al precio que sea necesario. Y así será. A nadie le quepa duda de eso.

 

Las palabras de ELENITA, si, con mayúsculas, ELENITA, porque hay una sola ELENITA en este país, lo resumen y sintetizan todo y, por eso, con orgullo, sin pensarlo dos veces, aquí las reproducimos y con mucho gusto y alegría muy emocionada, las compartimos:

 

“Aquí estoy para defender nuestro petróleo, aquí están los que llevaron sus gallinas, sus máquinas de coser, sus anillos de matrimonio, sus sombreros, sus blanquillos, sus cestas, sus ahorros a Palacio de Bellas Artes para pagar el petróleo.

 

Aquí está el abuelo, el obrero de overol, el ama de casa con su rebozo, el niño que sacrifica su domingo, la niña que rompe su alcancía, aquí estamos los que les dimos a doña Amalia Solórzano de Cárdenas nuestros tesoros para pagar la injusta deuda petrolera, puesto que el petróleo siempre ha sido nuestro.

 

Aquí estamos aunque no nos vean de cuerpo entero, pero nuestro espíritu es más fuerte que todas las traiciones, todas las vilezas, la infamia que significa la privatización del petróleo.

 

En el mundo entero los países nacionalizan su petróleo y México pretende vender el suyo ¿acaso lo vamos a permitir? Si lo aceptamos, ya no hay retorno.

 

Esta trampa no tiene salida, ya lo único que les falta es legalizar la corrupción, la traición de este nuevo PRI no tiene nombre, se trata como dice Andrés Manuel López Obrador de negocio de unos cuantos, a cambio de la miseria de todo un pueblo, aquí estamos, somos mexicanos dispuestos a todo.

 

No nos vamos a dejar, a los bisabuelos, a los abuelos, a nuestros padres no podemos defraudarlos, su lucha es la nuestra, y por eso estamos aquí indignados y despiertos, listos para impedir el robo de todos los tiempos, ¡Que viva la integridad de nuestros pozos petroleros! ¡que viva la soberanía nacional, ¡que viva la lucha del pueblo unido!”

 

¡Que viva ELENITA! ¡que viva nuestra ELENA PONIATOWSKA!, autora de este bellísimo mensaje.

 

Vamos bien. Vamos por el camino que nos indicó el General Cárdenas. Vamos por la Unidad de la Izquierda. Vamos por la conformación del gran frente nacional que custodie nuestro petróleo. El acto del domingo pasado en el Zócalo fue un gran paso hacia esa estrategia histórica, como, también lo fue, la salida del PRD del Pacto por México.

 

Como dice el dicho popular: Los vendepatrias del PRI y del PAN, pegarán en tepetate.

 

Blog del autor: https://miguelgonzalezibarra.wordpress.com/

           Twitter:  @MGonzalezIbarra

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