El tema generó polémica. Nuestro amigo José Torres Zamora, participó en el debate. El comentario que suscitó la respuesta fue el titulado “TEPIC, NECESITA MÁS QUE UN DOCTOR, TEPIC NECESITA PODER POPULAR”.
Al respecto, Torres Zamora escribió:
—Lo que Tepic necesita es un gobierno honesto y transparente del color que sea, no podemos vivir de las reminiscencias del pasado.
Estas líneas quieren decir, palabras más palabras menos, que el Doctor Leopoldo Domínguez González, panista, puede hacer un gobierno honesto en Tepic, toda vez que aspira a ser el futuro alcalde de nuestra ciudad capital y, que, lo de Alejandro Gascón y el XXVI Ayuntamiento hace cuarenta años, es cosa del pasado, ya nada tiene que ver con lo de ahora, al decir de Torres Zamora.
La derecha panista, nunca, jamás, como dicen en mi rancho, ni vuelta a nacer, podrá hacer un gobierno honesto, ni a nivel municipal, ni a nivel estatal, mucho menos a nivel nacional, para muestra un botón, como se comprobó con Fox y Calderón, en el curso de doce años de pésimas administraciones, podridas de corrupción, igual que los priistas, o en algunos casos, los panistas más corruptos que los del PRI.
La derecha panista tiene su origen teórico y práctico en la venta de la patria. Desde 1939, cuando emerge al escenario nacional, así ha sido. No ha cambiado nada, nadita. Es el mismo. Ahora, son tan recalcitrantes como en aquella época que se enfrentaron al General Cárdenas, proponiéndose el regreso del petróleo a sus antiguos dueños, las compañías extranjeras. Muchas veces lo intentaron, pero, pegaron en tepetate. Con la historia, y los músculos del hombre de Jiquilpan, que son los músculos del pueblo mexicano, no se puede, señores.
La honestidad es un problema de fondo. Tiene que ver con el programa general de gobierno, con su ejercicio y, desde luego, parte de una plataforma filosófica y teórica. Toda práctica tiene una teoría. Como toda teoría se complementa, comprobándose, con la práctica. Esta es una verdad insoslayable. ¿O los gobiernos panistas lo hacen sin apoyarse en una teoría, en una filosofía de Estado?. Los gobiernos panistas, en este caso sus cuadros, llegan al poder teniendo una teoría, una filosofía de Estado, muy clara, muy definida, es aquella con la que nacieron, la de vender a la patria, la de entregar a México a los extranjeros y defender el interés de los poderosos propietarios privados.
Ningún gobierno panista en México ha sido honesto. Aunque se lo propusieran, eso no puede ser, es imposible lograrlo. La naturaleza de su estrategia se los impide. El PAN es filial del Partido Republicano de los Estados Unidos de Norteamerica; la filosofía de éste, es el saqueo y despojo de los pueblos de la tierra, así vaya de por medio, el exterminio de la especie humana.
La corrupción, es parte intrínseca, inherente, de la derecha, del fascismo; de la propiedad privada a ultranza; de privatizar todo, si ello fuera posible, hasta el aire que respiramos y el sol que nos calienta. Esa putrefacción es lo que movió a formar hace 74 años y, que está, inseparablemente unido, al Partido Acción Nacional, a cuya organización pertenece el personaje que defiende Torres Zamora.
¿Qué me voy muy lejos y me aparto del planteamiento concreto? No. Todo es parte de lo mismo. Lo particular hace lo grande, como lo universal se forma de partículas.
Lo que garantiza un gobierno honesto, es el Poder Popular, las líneas de gobierno municipal que echó a andar Alejandro Gascón Mercado en Tepic en el período comprendido de 1973 a 1975. No hay más. No hay de otra. Aquel ejercicio de hace cuatro décadas atrás, está hoy más vigente que nunca. Es lo único que puede sacar a nuestra capital y municipio, de la prehistoria en la que se encuentra. Lo mismo que a todo Nayarit y al país entero. Es el modelo que emerge en el mundo, a partir de América Latina y, que, como lo hemos venido repitiendo, porque es sano, conveniente y oportuno referirlo las veces que sea necesario, está resolviendo los problemas nacionales y sociales de los países, incluyendo, obviamente, aquellos del medio ambiente y la naturaleza.
Para terminar diré: tan autoritarios son los del PRI como los del PAN. ¿O en materia de autoritarismo hay alguna diferencia entre Peña Nieto y Calderón, o entre Salinas y Fox?. Son lo mismo.

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