En un desayuno con simpatizantes que apoyan su aspiración a la Presidencia Municipal, el doctor panista Leopoldo Domínguez González, lanzó la frase que seguramente será el lema de su campaña:
—–Tepic está enfermo y necesita un doctor.
Interpretando su dicho, él es el doctor que necesita el municipio de Tepic, para salvarlo, vía la alcaldía de septiembre de 2014 a septiembre de 2017.
Nuestra región, donde se asientan los poderes del estado de Nayarit, ocupa, pero a la voz de ya, con el rango de urgente, un gobierno que continúe la obra del XXVI Ayuntamiento conducido por el mejor munícipe de la historia del país, Alejandro Gascón Mercado.
No hay ninguna comparación entre Justino Ávila Arce, que gobernó también Tepic, y el alcalde socialista. Es ofensivo pretender que emulen uno y otro proyecto.
Y la desfachatez: los seguidores del personaje que se propone ser el próximo presidente municipal, y él mismo, se empeñan en introducir la consigna que Tino ha sido el mejor alcalde de Tepic, a lo largo de su historia. Una vulgar aberración.
Dos hechos:
El lema de campaña de Tino fue que el sector privado es el motor del desarrollo. Tesis panista. No obstante, él fue propuesto ante aquella coalición, por el Partido de la Revolución Democrática, al que estaba afiliado. Desde la jornada previa al día de las elecciones, engañó y mintió a los ciudadanos levantando tal orientación. La ruta de la economía privada, excluyendo a los demás sectores, como es el modelo del neoliberalismo y en el que se identificaba plenamente el personaje aludido, desde entonces, ya había fracasado en Tepic, en Nayarit, en el país y en el mundo, como quedó demostrado aquí, con el ejercicio de gobierno de Antonio Echevarría Domínguez, que fue un completo fracaso, en cuyo esquema programático, ideológico y gubernamental, se encontraba Ávila Arce. En los tiempos actuales, con mayor razón, esas políticas están absolutamente tronadas, ya no tienen soluciones, razón por la cual, las masas populares las desechan e imponen y construyen otras, que son superiores, y están resolviendo lo social y lo nacional y patriótico, ambas, indudablemente, entrelazadas, inseparables.
El segundo hecho. Se relaciona con el anterior. Fui a reclamarle al gobernante de la capital nayarita, que la figura de privatizar los servicios públicos municipales en el Plan de Desarrollo Urbano de Tepic, por anticonstitucional, tenía que desaparecer.
—–¿Cuánto dinero ocupas?
Fue la respuesta del “honesto” y “transparente” Tino Ávila, el “mejor alcalde de Tepic” según Polo y sus promotores.
—–No vengo a pedirte dinero. Vengo a exigirte que cumplas con tu responsabilidad. Deroga eso, que es absurdo y una grosería al pueblo de Tepic.
Fue mi respuesta. Él, enmudeció, no dijo nada. La ley referida siguió con Tino y hasta nuestros días.
Lo que necesita Tepic, es que regrese Alejandro Gascón Mercado a gobernar: sus tesis, sus estilos, su programa, su ejercicio, su transparencia, su honradez, su honestidad, su estrategia, dicho con dos palabras: PODER POPULAR.
Exactamente, justamente, Tepic necesita un gobierno como el de Alejandro Gascón Mercado, que aplique las formas y contenidos del Poder Popular. Que regresen los comités del pueblo, los comandos de vigilancia, los informes mensuales, las empresas rurales y comunales, la defensa del municipio libre, la justa medianía de los salarios de funcionarios, el respeto y apoyo a los trabajadores sindicalizados.
Agregando el cabildo de puertas abiertas y la certeza de su carácter colegiado, la organización y protección de los consumidores, el patrocinio para ejidos y organizaciones del sector social en el desarrollo productivo y económico, la solidaridad real y cierta con otros pueblos del país y el mundo.
Desde el Ayuntamiento de Tepic, también se debe dar una lucha sin cuartel por la defensa de la patria, del petróleo, la electricidad, la escuela pública, los derechos de los trabajadores; aquí, es oportuno recordar que una frase diaria de Alejandro siendo alcalde era “los trabajadores siempre tienen la razón, como decía el General Cárdenas”.
Y, obviamente, una cuestión que siempre estuvo presente en aquella administración socialista y cien por ciento humana, que los niños sean los únicos privilegiados del gobierno municipal, como se demostró con los centenares de infantes que a diario visitaban el Palacio Municipal, entre muchos otros aspectos que tienen que ver con la estrategia del Poder Popular y que, definitivamente, inspirados en Tino y, mucho menos con un cuadro extraído del derechista, fascista y vendepatrias Partido Acción Nacional, nunca, jamás, se ejercerían, por el contrario, las contradicciones entre el pueblo y sus enemigos, se agudizarían, se harían más críticas.

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