El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) están a la vanguardia del poderoso movimiento de masas mexicano. El mérito se lo han ganado a lo largo de décadas que les ha permitido acumular una indiscutible experiencia. Siempre han salido victoriosos. Esta vez no será la excepción. Tienen grandes fortalezas. La más sobresaliente es que luchan con la claridad de que el interés de la nación está estrechamente vinculado al de los trabajadores de este país; actuando siempre en el marco de esta estrategia, con absoluta lealtad.
Triunfantes, siempre
Los cambios históricos se realizan a través de la lucha de las grandes masas. Así ha ocurrido siempre, en nuestra república y en cualquier parte del planeta. Las grandes masas mexicanas derrotaron a la corona española y se pasó a la etapa superior de la Independencia. Las grandes masas mexicanas pusieron un alto a los fueros de la iglesia y edificaron la Reforma. Las grandes masas mexicanas dijeron no a la estructura feudal y empezó una era más avanzada en todos los rubros de nuestra sociedad. Las grandes masas mexicanas hicieron posible que el petróleo fuera Propiedad Nacional en el año 1938.
Más vivos que nunca
El SME y la CNTE han actuado siempre con la consecuencia de que son las grandes masas mexicanas las que concretarán los cambios históricos que la sociedad mexicana del presente, exige y reclama. Por eso, el Estado mexicano se ha propuesto liquidarlos. Con los mismos métodos. Por un lado, terminando con una empresa ejemplar como lo fue Luz y Fuerza del Centro y, por otro, desaparecer la escuela pública a través de los cambios constitucionales y legales, ya promulgados. El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) siguen vivos; hoy, más vivos que nunca.
Reconocimientos y más reconocimientos
Durante casi diez décadas, el SME tuvo en sus manos uno de los recursos estratégicos más importantes en la zona centro, que incluye la capital del país, como es la electricidad. Alcanzó durante todo este tiempo, el gran logro de mantener iluminada la ciudad más extensa y poblada de la tierra. Sobresale la hazaña smeíta cuando el terremoto del 19 de Septiembre de 1985, que en pocas horas restauró el servicio eléctrico en la gran ciudad, ganando así muchos reconocimientos de aquí y del exterior, por la capacidad técnica y la incansable labor de los electricistas pertenecientes a este histórico sindicato.
Líder también en la comunidad
La CNTE lleva en sus entrañas la mística del maestro cardenista. Aquel que se formó en la escuela teórica y práctica del hombre de Jiquilpan, cuando al terminar su jornada con los alumnos, seguía con la comunidad, orientando a campesinos y trabajadores, en la solución de los grandes problemas, al tiempo que en los domésticos. Esta organización de masas tiene como pauta la defensa de la educación pública, pilar del México de hoy y del México del porvenir. Igual, la Coordinadora, al defender sus conquistas laborales, lo hace también, por los millones de trabajadores del campo y la ciudad, existentes en este país, siendo los hacedores de la riqueza nacional.
Interpretación correcta del acontecer
Ambos destacamentos nunca cayeron ni el presidencialismo ni en el caudillismo. Practican la democracia verdadera y autentica. Es una gran aportación que el SME y la CNTE hacen al país. Por eso, justamente, no los pudieron liquidar y están vigentes y al frente del movimiento social mexicano integrado por millones y millones de trabajadores de este país. Se guían por los principios del materialismo histórico y eso los lleva a tener una interpretación correcta del acontecer nacional y global. Ningún Presidente de la República los ha encandilado.
Socialista será el porvenir
Los gritos del SME y la Coordinadora se oyen por todas partes, se escuchan como una sinfonía. Sus protestas son hasta un atractivo para el turismo extranjero, muy contrariamente a lo que piensan los gobernantes que postulan el neoliberalismo y que usan la represión contra ellos. Es estremecedor y estimulante percibir el canto del himno de la CNTE cuando exclaman “sembraremos la tierra de gloria, socialista será el porvenir”. Así, poco a poco, la estrategia de estas dos poderosas organizaciones, sin lugar a dudas, penetra y avanza entre los trabajadores mexicanos, los cuales, están condenados a la victoria.
Orgullo de la nación
El 11 de Octubre de 2009 se dio el golpe al Sindicato Mexicano de Electricistas extinguiendo la empresa Luz y Fuerza del Centro. En realidad, fue un golpe de Estado, porque fue contra una compañía propiedad de la nación mexicana. Son ya cuatro años más 26 días de resistencia. Ni un solo minuto han dejado de luchar. Todos los frentes del combate han sido transitados y enfrentados por este glorioso sindicato. Ni la cárcel, ni las amenazas, ni nada, ha intimidado a sus dirigentes y a esta heroica masa de electricistas, orgullo de la nación.
“No nos moverán”
El plantón de la CNTE en la capital del país lleva un buen rato. El Estado ha hecho intentos por acabarlo. No ha podido. Ni la condenable represión del 13 de Septiembre pasado en el Zócalo de la ciudad de México, logró que los maestros desistieran de su patriótica lucha. Siguen con su admirable y ejemplar campamento en el Monumento a la Revolución, allí donde el pueblo de México depositó los restos del General Lázaro Cárdenas del Río, el gran constructor de la escuela pública y los derechos de los trabajadores. “No nos moverán” es la respuesta de los mentores de la Coordinadora, ante el autoritarismo del gobierno.
Frente Único
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) coinciden y trabajan sin desmayo ni descanso en la integración del Frente Único que agrupe a todas las expresiones democráticas, progresistas y patrióticas que actúan en los campos social, sindical, cultural, ambiental, político, es decir, que están en el movimiento y lucha de masas, que se proponga enfrentar y derrotar las políticas antinacionales y antipopulares del gobierno y, con ello, se conduzca al país, hacia la construcción de un nuevo sistema que dará libertad y democracia a todos los habitantes de este país, sin excepción de ninguno.

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