No está en mis manos el texto de la iniciativa. Me atengo a lo publicado por el colega Higinio Madrigal Montaño y lo que leí en las redes de mi gran amigo Rogelio Zúñiga Escobedo. Dice Higinio, coincidiendo con él Rogelio, que se propone el 5 por ciento de firmas del listado nominal para poder ser candidato ciudadano o independiente a Gobernador de Nayarit. De igual manera, el 15 por ciento para alcanzar el registro por esta vía a diputado local. De acuerdo a su escrito, en la iniciativa del Ejecutivo en manos ya del Poder Legislativo, quedan pendientes los demás cargos, es decir, regidores, síndicos y alcaldes.

Los derechos políticos del pueblo quedaron establecidos hace 156 años. Se plasmaron en la Constitución de 1857. De acuerdo a este principio, los derechos políticos del pueblo mexicano tienen su punto de arranque en el ciudadano que posee la sagrada garantía de votar y poder ser votado a cualquier cargo electivo del gobierno.

LOS DERECHOS POLÍTICOS DEL PUEBLO TIENEN SU ORIGEN EN EL CIUDADANO

Este criterio no ha variado. Esencialmente sigue vigente. Se ha tergiversado, manipulado, por así convenir a la clase dominante del país y los estados, pero, el contenido, sigue estando presente desde entonces.

La Constitución de 1917 tuvo su gran plataforma en la Carta Magna anterior, que fue la de 1857, igual que ésta, se basó en la de 1824, como la de 1824, tuvo su antecedente en los Sentimientos de la Nación redactados por Don José María Morelos y Pavón.

Subrayando: el principio que la estructura del Estado mexicano tiene su origen en el ciudadano el cual posee la prerrogativa de poder votar y ser votado, allí está, sigue hoy más vigente que nunca. Esa elevación y forma superior de nuestro sistema político no la hemos perdido, a pesar de los pesares, no obstante los leguleyos, que los hay, y muchos, en este país y, Nayarit, no podría ser la excepción.

El ciudadano, individualmente, es el que vota y, del mismo modo, individualmente, puede ser votado o para Presidente de la República, o para Senador, o para Diputado Federal, o para Gobernador, o para Diputado Local, o para Presidente Municipal, o para Regidor o para Síndico Municipal, en el caso del Distrito Federal, o para Jefe de Gobierno, o para Diputado a la Asamblea Legislativa o, bien, para ser gobernante de alguna delegación de la gran ciudad.

La decisión de poder ser votado es del ciudadano, no de un grupo de ciudadanos o, en este caso, de miles de ciudadanos, ya que, tomando en cuenta los requisitos planteados en la iniciativa, se ocuparían miles de firmas para ser candidato ciudadano o independiente a Gobernador de Nayarit y, también, miles de firmas para ser candidato ciudadano o independiente a Diputado Local.

¿LA DEMOCRACIA NO ES PARA LOS HUMILDES?

No está de más repetir: el principio que viene desde hace más de siglo y medio es muy claro al precisar que los asuntos del poder político tienen su origen en el ciudadano.

Lo que se plantea al requerir miles de firmas para ser candidato ciudadano o independiente son estructuras semejantes a los partidos políticos. Así, podrán llamarse como sea, pero no, de ninguna manera, podrán denominarse, o ser, candidaturas ciudadanas o independientes.

Un humilde trabajador con los mismos derechos que cualquiera que desee ser votado a algún cargo no podrá ejercer ese derecho por la imposibilidad material de reunir miles de firmas para lo cual se requiere necesariamente una inversión fuerte de dinero que por su posición económica no la tendrá.

¿O la democracia es sólo para los que tienen dinero? ¿Los pobres no tienen derecho a ser votados? ¿Un nayarita asalariado que aspire a la gubernatura no puede ser entonces candidato ciudadano o independiente? ¿Ese cargo como el de diputado u otro está sólo reservado para los que tienen dinero?

Sostengo que las reglas que se manejan al demandar miles de firmas para figurar como candidato ciudadano o independiente no sólo son absurdas sino violan el espíritu de la Constitución cuyo principio justo y elevado viene desde 1857 y al cual estamos obligados de hacer honor y defender al margen de frivolidades y pequeñeces o intereses particulares y de grupo.

EL PUEBLO ES LO ÚNICO PERMANENTE Y ETERNO

Las reglas para ser candidato ciudadano o independiente al cargo que fuere de elección popular deben ser flexibles y consecuentes, al alcance del ciudadano, de cualquier ciudadano y, aquí, tenemos que pensar y partir del ciudadano más humilde de Nayarit, el cual, posee los mismos derechos que aquel nayarita, por potentado o enriquecido que sea.

Se llama degeneración cuando se tiene como ídolo al dinero. La sociedad debe salir de esos esquemas pervertidos por el capital privado.

Las comunidades que están construyendo relaciones justas y elevando el espíritu de sus pueblos son aquellas que basan su poder político en el ciudadano que es el principio y el fin de todo porque el ciudadano es el que hace al pueblo y éste, el  pueblo, es lo único permanente y eterno.

En este tema es menester que hurguemos en nuestra rica historia. El futuro de México y Nayarit en los asuntos políticos del país los definió muy bien la sabiduría del Constituyente de 1857.

Nadie puede sostener que la partidocracia en la que hemos caído ha sido para bien de la República. Allí están los hechos, allí están las cifras, allí están las estadísticas.

Nos ha ido mal con la partidocracia. Está burocratizada. Y todo lo que se burocratiza se pone de espaldas al pueblo. Por eso tanta miseria y tanta hambre en nuestra amada República, donde las extremas desigualdades están a la vista. Aquí viven personas exageradamente ricas frente a mexicanos que no alcanzan ni siquiera para tomarse una taza de café al día.

 El sistema político tiene que cambar. El régimen de la partidocracia tiene que ser superado por una plataforma que garantice el derecho real del ciudadano de poder votar y ser votado.

Por todo esto, Señores Diputados integrantes del Poder Legislativo de Nayarit: con esas reglas no habrá candidaturas ciudadanas o independientes.

Ya tendremos un gobierno popular y democrático que tome en cuenta nuestras hermosas raíces y nuestra rica historia.

 

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