Definitivamente lo superior se impuso. Cuando la patria está en peligro no valen los egos ni los intereses particulares que son menores.

Fue lo que ocurrió en este caso al llevarse a cabo la firma de una proclama para defender el recurso más preciado que en estos momentos tiene México como es el petróleo.

La industria eléctrica también es parte importante en esta agenda.

De la misma manera, el manifiesto que es la voz de arranque para el gran frente patriótico que salvará a México, se opone drásticamente a la  reforma hacendaria echada a andar ya por el gobierno, pero, lo que haría ésta, tal y como lo precisa la proclama, es ni más ni menos, empobrecer a las grandes masas de este país.

El documento es muy claro cuando toca el tema del magisterio nacional, en particular, aquel que se agrupa en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el cual, hoy por hoy, está a la vanguardia del poderosísimo movimiento social mexicano y se propone salvaguardar la vigencia de la escuela pública en México, así como proteger y defender los derechos laborales de los educadores que enseñan en las aulas a lo largo y ancho de nuestra inmensa República.

EL FASCISMO ES UN FENÓMENO FUNDAMENTALMENTE ECONÓMICO

Cuando el fascismo asoma la única táctica y estrategia válida es aquella que unifica a toda la sociedad diseminada en una diversidad de sectores tal y como está ocurriendo en el presente de nuestra vida nacional. Porque el fascismo no es solamente ver las botas y los cascos en las calles y la persecución de las personas de pensamiento progresista y democrático. El fascismo, es sobre todo, un fenómeno económico. Es, justamente, lo que se está planteando en estos momentos. Pretender privatizar el petróleo, es un fenómeno económico. Pretender privatizar la electricidad, es un fenómeno económico. Pretender privatizar la enseñanza, es un fenómeno económico. Pretender organizar una sociedad tributaria, es un fenómeno económico. Para lograrlo, las trasnacionales usan los aparatos que tiene el Estado, en este caso, la Presidencia de la República, los senadores y los diputados federales, sin descartar el uso de la fuerza pública, tal cual ya ocurrió el 13 de Septiembre pasado con el desalojo de los maestros de la CNTE del Zócalo de la ciudad de México, aplicando abiertamente los clásicos métodos de la represión y la violencia contra ellos.

Lo que está haciendo el gobierno de Peña Nieto (con la ayudadita de Mancera) es fascismo puro. No le demos vuelta. Las cosas deben decirse tal cual. Estamos ante una política fascista. De esa caracterización tenemos que partir.

Ante ello, la única estrategia y la única táctica válida, es la integración del gran frente nacional, donde se incluyan todos, no se excluya a ninguno, porque el objetivo de este instrumento debe ser, definitivamente, el agrupamiento y movilización de 117 millones de mexicanos, siendo ésta, la única fuerza que marcará el alto de los vendepatrias que pretenden entregarnos al extranjero como si tuviéramos atole en nuestras venas y no la sangre que nos heredaron  Hidalgo y Lázaro Cárdenas.

A VIETNAMITAS Y CHILENOS LOS SALVÓ EL GRAN FRENTE ANTIFASCISTA

Es oportuno en momentos como este hacer repasos de nuestra lucha y la que otros pueblos de la tierra han librado justamente al presentárseles situaciones como las que ya tenemos  nosotros los mexicanos en este sexenio gubernamental.

La historia está llena de ejemplos. Sólo hablaremos de dos, incluyendo el nuestro, el de 1938 con el General Cárdenas, el más emblemático.

La estrategia de los vietnamitas para echar de su suelo al invasor fue precisamente la del gran frente patriótico que unificó hasta a los niños de Vietnam lo que hizo posible la derrota yanqui y la salida de sus tropas de aquel suelo anegado con la sangre de los mejores hijos e hijas de la patria heroica de Ho Chi Minh.

Igual ocurrió en Chile al unificarse todas las corrientes y personalidades antifascistas en el gran frente nacional que terminó derrotando a la dictadura simbolizada por Pinochet logrando abrir las grandes alamedas por donde está pasando ya el hombre libre que construye una sociedad mejor como fue el vaticinio de Allende el día que perdió la vida defendiendo fusil en mano el símbolo del mandato que el pueblo chileno le había encomendado tres años atrás y que era el palacio de La Moneda.

SEGUIR EL CAMINO DE LÁZARO CÁRDENAS

Es lo que tenemos que hacer ahora los mexicanos. Al General Cárdenas no le podemos fallar los patriotas y nacionalistas de este país. Tenemos que hacer lo que él nos enseñó, ni más ni menos. Seguir su ejemplo. Él unificó a todos los mexicanos, a campesinos y a obreros, a todos los trabajadores, al tomar aquella decisión histórica el 18 de Marzo de 1938 que cambió el rumbo del país, creando el gran frente nacional, incluyente, sin excluir a nadie, tomando en cuenta a todos, escuchando a los más humildes, por eso, justamente por eso, tuvimos la gran victoria nacional y el capital foráneo salió tremendamente derrotado, no lo quedó más que aceptar que había perdido y las compañías extranjeras tuvieron que salir de nuestro suelo. Ahora, pretenden regresar. No se los vamos a permitir. El escudo es nada menos y nada más que el gran frente anunciado con esta decisión tomada por los protagonistas del actual momento de la República, como son el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, el Obispo de Coahuila Raúl Vera y el exRector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Don Pablo González Casanova, así como las principales organizaciones de masas que en esta hora de la nación están al frente por la defensa de nuestros recursos y riquezas, como son la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el mil veces heroico Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

No debemos regatear los méritos. Andrés Manuel los tiene. El Ingeniero Cárdenas aporta lo suyo. El Obispo Vera del mismo modo. Igual, Don Pablo González Casanova. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la combativa CNTE, aporta mucho al integrarse a este gran frente, lo mismo que el Sindicato Mexicano de Electricistas, igual que los partidos de la Revolución Democrática, del Trabajo y Movimiento Ciudadano, sin restar el gran mérito que tiene el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA). Honor a quien honor merece. Así de fácil, así de sencillo. Es el camino. Es la ruta. No hay más. Es lo que nos  llevará al asalto del cielo.

 

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