Estos datos, los reconoció ayer en Los Pinos el Secretario de Hacienda, en el acto donde el gobierno federal expuso su Reforma Fiscal:

  • En tres décadas, el Producto Interno Bruto, registra un crecimiento promedio anual del dos por ciento. (Aunque, se reconoce, por parte de la autoridad hacendaria del país, que en 2013, hay decrecimiento de la economía nacional).
  • La productividad en México, es inferior en un 8.2 por ciento, respecto al año 1990.
  • El 45.5 por ciento de la población nacional, vive en situación de pobreza. Igual que hace 30 años. (Se queda corto, respecto a los datos que da el CONEVAL).
  • 72 millones de mexicanos, no tienen  acceso a la seguridad social.
  • El 37.6 de la población adulta en el país, no cuenta con ningún tipo de jubilación o pensión.
  • De los 34 países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es el único que no tiene el seguro de desempleo.
  • El 61 por ciento de los trabajadores que son cesados de su centro laboral, tardan más de un mes en emplearse, colocándose la gran e inmensa mayoría de ellos, en la economía informal.
  • El 60 por ciento de la población que trabaja en el país, lo hace en el sector informal de la economía.
  • Sólo el 10.5 por ciento del Producto Interno Bruto se va al gasto público en México. En América Latina, es el 27.1 por ciento, mientras que en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es del orden del 41.5 por ciento.
  • El 30 por ciento de la población adulta en México, padece de obesidad, ocupando el segundo lugar entre los países de la OCDE, cuando las naciones consideradas con mayor desarrollo en el mundo, registran el 22.2 por ciento.

Se debe añadir a estos datos duros, que el Secretario reconoce que las fórmulas de asistencialismo no funcionan y que se vive en México un momento de desaceleración de la economía.

EL CAMINO ESTÁ A LA IZQUIERDA

Estos elementos nos bastan, para afirmar que la política fiscal mexicana, conducida por el sistema  del priísmo, no le funciona ni le funcionará al país.

Estos datos, dados a conocer por el Secretario de Hacienda ayer en Los Pinos, cuando el Presidente de la República mostró su llamada Reforma Fiscal, nos dicen que el problema del país es estructural, es decir, que se requiere en México, un cambio en el modelo económico para que, por consecuencia, se transforme la política fiscal en la República.

Lo presentado ayer por Peña Nieto y Videgaray, es más de lo mismo. En el fondo, nada cambia. Todo sigue igual. Desde el salinismo, hasta el peñanietismo, pasando por Zedillo, lo mismo que en el sexenio de Fox y el de Calderón, se aplica la estrategia que dicta el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Son las mismas políticas. Es la misma ruta, el mismo camino transitado, tanto por administraciones priístas como panistas, las cuales, al final, plantean lo mismo.

Estas acciones tienen que ser cambiadas de raíz, para que sirvan a la mayoría de los mexicanos y no a una minoría como ahora está ocurriendo con el actual sexenio y como ocurrió con los anteriores, también en manos de representantes de este régimen que margina a las grandes masas y admite que muy poquitos se adueñen de la riqueza que generan los diversos sectores productivos de la nación.

No es posible, de acuerdo a los datos del CONEVAL, que el 80 por ciento de los mexicanos, esté considerado pobre y/o en condiciones de vulnerabilidad. (Este dato, no coincide con el que dio a conocer ayer el Secretario en Los Pinos. Hay que decir que el CONEVAL es una institución confiable y muy prestigiada).

No es posible que diez empresarios mexicanos tengan fortunas equivalentes al 15 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, cuando millones apenas si viven con una tasa de café y un mendrugo de pan al día. Estos diez magnates se frotan las manos pensando en el gran negocio que harán con el petróleo, la electricidad y la educación, de llegar éstos a privatizarse.

Lo presentado ayer por el Presidente y el Secretario de Hacienda en materia fiscal, agudizará la pobreza y la miseria en este país. Tiene que haber un cambio de fondo. La política fiscal en manos del priísmo (también del panismo) no funciona y nunca funcionará. La derecha no es la ruta. El camino está a la izquierda.

 

 

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