A partir de la irracional amenaza de Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica,  de invadir militarmente a Siria, el Papa Francisco está invitando a los habitantes del planeta, a ayunar en favor de la paz en este país situado en el Medio Oriente.

El acto ha sido convocado para llevarse a cabo en todos los rincones de la Tierra, este sábado siete de Septiembre, en virtud de que, citando las propias palabras del líder de la Iglesia Católica,  “la humanidad tiene necesidad de ver gestos (contra la guerra) y de escuchar palabras de esperanza”.

ESTAMOS OBLIGADOS A EVITAR LA GUERRA

El llamado del Santo Padre tiene la característica de pedir a todos, católicos y no católicos de la totalidad de los países de los cinco continentes, se sumen al evento que se propone como cuestión central, evitar la ocupación bélica por parte del imperio yanqui contra aquel país, cuya circunstancia, de llevarse a cabo, pondría en serios riesgos la paz en el globo.

La humanidad, por supuesto, incluyéndonos nosotros los mexicanos, está sumamente preocupada por las posturas del gobierno norteamericano, frente al problema sirio. Una operación militar como la plantea Obama contra aquella nación hermana, en verdad, aproximaría al mundo a una guerra de corte nuclear y, eso,  gobernantes y gobernados de todas las latitudes, estamos obligados a evitarlo.

Por ello, la humanidad se opone a la intervención militar norteamericana en Siria, siendo ésta la estrategia para evitarla.

Porque ni el más acertado de los expertos, podría predecir lo que ocurriría de concretarse una invasión militar yanqui a Siria. Ninguna persona de este mundo tiene la capacidad de adelantar el desenlace de llevarse a cabo semejante locura, porque las guerras, como lo reconocen y han dicho siempre sus teóricos de todos los tiempos, “asumen sus propias conductas”.

PETRÓLEO, OLEODUCTOS Y CABEZA DE BASHAR al ASSAD

 

Las guerras, se sabe dónde y cómo empiezan, pero no se sabe dónde ni cómo van a concluir.

El gobierno de Estados Unidos, quién representa a los monopolios imperiales, sólo tiene intereses y actúa sólo por intereses. Allí no hay moral, ni se toma en cuenta ningún otro valor humano. A Siria van por el derrocamiento del gobierno y su Presidente Bashar al Assad, tal y como lo hicieron en Irak y Libia, a donde llegaron a devastar estas dos naciones y a apropiarse de sus recursos naturales, empezando, obviamente, por el petróleo, para seguir, en el caso de Libia, con el agua, cuya riqueza en este país, es única, excepcional.

Derrocar gobiernos ha sido la estrategia de Obama en el mundo. Resultó peor que Bush, su antecesor.

En Siria van por el petróleo de ese país, sí. Pero, más que eso, en la parte del gran negocio, van por el territorio, ya que esta región tiene una geografía estratégica, al ser el paso entre el Medio Oriente y Europa, cruzando su suelo portentosos oleoductos que permiten el tránsito del hidrocarburo a éste continente, cuyos derechos les generan a pueblo y gobierno sirios, grandes ingresos. Lo que esto representa en términos tanto económicos como geofísicos.

 Sin embargo, la parte política, que es ideológica también, es en este caso, relevante, se equivocará, sin duda, aquel que la subestime. Los yanquis no se resignan a la existencia de un mundo multipolar. Ellos quisieran en el mundo un sistema unipolar con un solo propietario: el imperio norteamericano. El carácter del gobierno sirio, les asusta a los gringos. En Siria, van por la cabeza del gobierno progresista, conquistado, organizado y conducido por el Partido del Renacimiento Árabe Socialista, que tiene en el centro de su plataforma programática, entrelazar la defensa del interés de la nación con el interés social del pueblo Sirio.

Petróleo, oleoductos y cabeza de Bashar al Assad, son los objetivos yanquis en Siria. Pretextos, a ellos, les sobran.

NI OBAMA NI EL CONGRESO SON LA CORTE MUNDIAL

Después de Siria, tienen en la mira a el Líbano; luego Irán; sin apartarse ni dejar de ver a América Latina; en cuya región, tienen como  objetivo, en primer lugar a la patria del Comandante Eterno e Invencible Hugo Chávez Frías, Venezuela; lo mismo que a Bolivia y todo aquello que huela a gobiernos progresistas;  Cuba está en esa  lista desde hace 53 años más nueve meses.

Ni el Presidente ni el Congreso de Estados Unidos son la Corte Mundial para asumir el derecho de condenar a los países como en este caso pretenden hacerlo con Siria al declararle la guerra y decidir la invasión militar, lo que ofendería a toda la comunidad internacional, pudiendo generarse una conflagración de consecuencias impredecibles e imprevisibles.

Plausible, por ello, muy oportuno, que su Santidad el Papa Francisco, haga esta convocatoria, sin sectarismos, como es lo correcto, a toda la humanidad, repitiendo, a católicos y no católicos de toda la Tierra, a elevar tanto una oración, como un AYUNO POR LA PAZ en Siria.

 

 

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