La batalla que libra el magisterio militante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, es seguida paso a paso por las grandes masas mexicanas con justificada razón, ya que, no exageramos al afirmar que, de este episodio, depende el destino presente e inmediato del país.

Para bien de la patria, la CNTE tiene tomada la ciudad México. La historia es rica en acontecimientos y nos dice que aquél que se apodera de este espacio nacional, tiene ganada la contienda.

En una lucha, quién está a la ofensiva ha triunfado, mientras que, el que ocupa el sitio defensivo, ha sufrido la peor de sus derrotas. En este caso, la CNTE está colocada a la ofensiva y el gobierno se defiende.

EL PAN ENSEÑA SUS HORRENDOS COLMILLOS FASCISTAS

Es una gran verdad: la Presidencia de la República, no sabe qué hacer. Ni con el soporte del PAN llamando a la violencia al pedir que acaben a sangre y fuego con los miles y miles de maestros que están levantados concentrados en la capital del país, pero, recibiendo el cobijo, el aliento y la solidaridad de la sociedad democrática que radica en el Distrito Federal.

Mientras el jerarca máximo del Partido Acción Nacional mostrando sus horrendos colmillos fascistas convoca a la represión abierta contra los profesores de la CNTE, senadores de este mismo partido, presentaron una denuncia ante la Procuraduría General de la República pidiendo sanción penal para los integrantes de este movimiento de masas que cuenta con el beneplácito del pueblo mexicano.

Aquí se comprueba, una vez más, que el PRI y el PAN, son la misma cosa, siendo, ambos, el sostén del actual Poder Ejecutivo Federal, representativo de la derecha y de un modelo que está de espaldas a los trabajadores mexicanos y a la nación, en una ruta que pretende entregarnos en cuerpo y alma al capital foráneo.

 DIAZ ORDAZ Y ECHEVERRÍA, EN EL BASURERO DE LA HISTORIA

Estos del PRI y del PAN no han aprendido las lecciones sociológicas. La represión no es el camino, nunca ha sido el camino. Y es que los fascistas no tienen memoria. No se acuerdan que en el 68 perdió Díaz Ordaz y su partido. No se acuerdan que la masacre del diez de junio tiró a Echeverría en el basurero de la historia. Por contraparte, el movimiento estudiantil y popular de los años 60 y 70s, con sus dirigentes llenos de talento, ganaron el cielo y las estrellas.

LOS MISMOS  MAESTROS SON LOS FINANCIADORES DE ESTA LUCHA

Tanto la Presidencia de la República como el PAN y el PRI, están llenos de asombro. No les cabe en su diminuta y estrecha cabeza, que cuando las masas adquieren conciencia no hay fuerza, por poderosa que sea, que las detenga, llegando, ellos mismos, guiados por una profunda convicción, a financiar sus propios gastos.

—¿Quién los financía? Que se investigue quién está detrás de los maestros. Que se investigue quién le da dinero a la CNTE para estas movilizaciones.

Es la pregunta del máximo líder panista y su petición, abierta y descaradamente fascista, tal y como la estuviese haciendo el propio Pinochet.

Los maestros levantados son miles y miles. Son un poder económico poderosísimo. Son, por supuesto, arriba de cien mil. Pero, haciendo cuentas sólo de cien mil. Cada uno de ellos, con esa conciencia superior y elevada alcanzada, está dispuesto a aportar un mes de su salario para el sostenimiento de esta lucha, en la que se juega el futuro de la nación. Entregando la cantidad de mil pesos solamente, por cien mil, son cien millones de pesos, pero, haciendo el cálculo de que, si cada uno de ellos, aporta todo su salario correspondiente a treinta días, estaríamos hablando de mil millones de pesos, cuyo monto, es suficiente para sufragar una batalla como la que en estos momentos se registra y ha logrado sacudir a todo este país.

UNA MAESTRA, SOLA, PAGÓ EL COSTO DE UN AUTOBÚS

En este marco, estoy enterado de un caso, que encierra una gran belleza y está lleno hasta de poesía.  Una maestra, con sus ahorros, pagó el costo de un autobús de Tepic a la ciudad de México para el traslado de un grupo de mentores que están en la oposición a la reforma educativa del gobierno y a favor de la postura de la Coordinadora para que no se privatice la educación. Y éste, es sólo un hecho, de miles y miles que hay.

Apoyándonos en estos comentarios y hechos,  estamos convencidos que los maestros de la CNTE están condenados a la victoria y que el PRI y el PAN, con su Poder Ejecutivo Federal, han cavado su propia tumba.

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