Lo más grave que nos pueda ocurrir como país, es que nos quiten la propiedad y el dominio del petróleo y la electricidad, por consecuencia, tal y como lo hemos venido afirmando en anteriores comentarios, pretendan liquidar para siempre, la PROPIEDAD NACIONAL que es, sin duda, lo más poderoso y eficiente que tenemos.

Los neoliberales del PRI y del PAN, acatando al pie de la letra las instrucciones del capital foráneo, no se conforman con el petróleo, agregan la industria eléctrica. Esto es insólito. Su desfachatez no tiene comparación. Esto es gravísimo. Más grave todavía que una dictadura militar. De lograr cambiar, como es el planteamiento de los enemigos del pueblo mexicano, el texto de los artículos 27 y 28 de nuestra Constitución Política, seremos una colonia del imperio yanqui, peor, aún, que si estuviéramos considerados como un Estado más de la Unión Americana.

LA VÍA NO CAPITALISTA DEL DESARROLLO EN MÉXICO, ARRANCÓ EL 5 DE FEBRERO DE 1917

La Revolución Mexicana fue un salto en nuestro desarrollo. Fue una verdadera revolución: una nueva clase social arribó para conducir los destinos de la sociedad mexicana, superior a la de antaño representada por los señores feudales. Se produjo un nuevo régimen jurídico, destacando el artículo 27 de la Constitución, la gran columna vertebral de nuestra Carta Magna, al configurarse y nacer aquí, la PROPIEDAD NACIONAL, considerándose desde 1917, la riqueza petrolera como uno de los grandes componentes de tan majestuosa figura, incorporándose, más tarde, en el mismo rango, la electricidad, por ser ésta, un recurso indispensable para el desarrollo nacional.

Al alumbrar la PROPIEDAD NACIONAL en el artículo 27 constitucional, la sabiduría del Constituyente amalgamó el pasado, el presente y el porvenir de México. No de balde, nuestra Constitución, refiriéndonos al tiempo, en 1917, fue una de las más avanzadas a nivel mundial. Y, ello, era, justamente, precisamente, por la creación de la PROPIEDAD NACIONAL, figurando aquí destacadamente el petróleo y, más tarde, la electricidad. Esto nos dice, que, si bien, arrancaba la ruta histórica para edificar el modelo del capitalismo, el régimen jurídico que partía del artículo 27 al crear la PROPIEDAD NACIONAL, de igual modo, con esto, iniciaba al promulgarse nuestra Ley Fundamental, la vía no capitalista del desarrollo para México, que es, en el fondo, lo que intentan derrumbar y liquidar los derechistas y fascistas del PRI y del PAN, empleados del capital imperial.

EL PROBLEMA DE FONDO ES IDEOLOGICO E HISTÓRICO: PRETENDEN EVITAR QUE LOS MEXICANOS CONSTRUYAMOS UNA PATRIA MEJOR

La cuestión va todavía más allá del petróleo y la electricidad. O, mejor dicho, el petróleo y la electricidad, son la vía para liquidar las aspiraciones seculares del pueblo de México, por edificar una sociedad justa, democrática y próspera, donde sus habitantes sin excepción de ninguno puedan acceder a todos los bienes que proporciona la civilización y la cultura. El problema es económico, de grandes negocios. Está comprobado en todas partes del mundo, que tanto el petróleo como la electricidad, es un gran negocio. Pero, el asunto, la cuestión, va más allá todavía.

La intensión de fondo, de parte de la derecha interna y del exterior, es liquidar la PROPIEDAD NACIONAL, que es, acabar con la vía no capitalista del desarrollo iniciada el 5 de Febrero de 1917, por tanto, impedir que se construya en México, un sistema socioeconómico-político que garantice los derechos básicos de todos los humanos que aquí vivimos, tal cual, está ya ocurriendo en diversos países de la América Latina, destacando, en primer lugar, los procesos de Cuba y Venezuela. Quieren evitar a toda costa, que México siga el ejemplo de estos dos países, donde las masas han construido una conciencia nacionalista y patriótica, anticapitalista y prosocialista, fuera de serie, convertidos en paradigma de los pueblos de la región y del mundo.

NO SE DEBE LLEGAR AL GORILAZO LEGISLATIVO, INCIADO POR EL EJECUTIVO

Vivimos en México uno de los momentos más críticos de nuestra historia. Es un tiempo decisivo para el desarrollo del país. La disyuntiva es: o retrocedemos o damos un salto en la vida nacional. Quitarnos el petróleo y la electricidad para entregarla de plano al capital foráneo; desaparecer la PROPIEDAD NACIONAL de nuestra Constitución; y terminar con la vía no capitalista del desarrollo, será regresar a la época del porfiriato, porque seremos una colonia de los Estados Unidos de Norteamerica. Conservar el petróleo y la electricidad en manos de la nación mexicana para seguirlo usando como palanca del desarrollo nacional; mantener la PROPIEDAD NACIONAL en el artículo 27 constitucional; y continuar con la ruta histórica denominada via no capitalista del desarrollo iniciada por el Constituyente de Querétaro, es edificar el gran sueño de los mexicanos de todos los siglos por construir una patria que garantice y otorgue los derechos básicos de todos sus pobladores.

Por ello, tenemos que evitar el gorilazo legislativo, iniciado por la Presidencia de la República. Tenemos que lograr la coordinación de todas las fuerzas del país, con el fin de movilizar a los 117 millones de mexicanos que son los que constituyen la PROPIEDAD NACIONAL y somos los dueños del petróleo y la electricidad.

ECHAREMOS ABAJO CUALQUIER INTENTONA DE LA DERECHA

Logrando la movilización de los 117 millones de mexicanos a través del Gran Frente Patriótico, echaremos abajo la intentona golpista iniciada por la Presidencia de la República y que sea rechazada por el Poder Legislativo. Pero, si cometen diputados y senadores, el crimen del milenio, pronto, muy pronto, el pueblo de México restaurará la legalidad constitucional y el petróleo y la electricidad seguirá siendo de la nación y de todos los mexicanos.

 

 

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