Desde esta tierra de luchadores, Nayarit, nosotros también nos sumamos a la exigencia que en todos los rincones de la tierra, en los cinco continentes, se manifiesta porque el gobierno yanqui encabezado por Barack Obama, ponga en libertad al joven norteamericano, de tan sólo 25 años de edad, Bradley E. Manning.

Manning está acusado por el Estado imperial gringo, de filtrar miles de documentos a Wikileaks, ésta, definida por Wikipedia la enciclopedia libre, como una “organización mediática internacional sin ánimo de lucro que publica a través de su sitio web (en internet) informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, preservando el anonimato de sus fuentes”

El fundador, editor y portavoz de Wikileaks, es Julián Paul Assange, actualmente asilado, refugiado y protegido en la Embajada de Ecuador de Londres, Inglaterra.

Salvar a Manning, “es una obligación moral”, ha dicho Assange.

Aun cuando el joven prisionero, a pesar de que lo torturan todos los días, no se ha declarado culpable, si fuera cierto que él fue quien filtró todos los documentos publicados en Wikileaks, nosotros acá en Tepic, Nayarit, estamos de acuerdo con aquellos que han dicho que con este acto, Manning decidió abrir la llave para limpiar la porquería del sistema imperial, que es igual a decir, el sistema neoliberal, dentro del cual, se ubica México y, por supuesto, el Estado de Nayarit.

Los delitos que se le imputan son filtración de información sobre la defensa nacional y colusión con el enemigo, lo que puede ser la causa de que los tribunales imperiales, le declaren la máxima sanción, que sería la pena de muerte.

Agredir de este modo a Manning, es atentar y ofender tremendemante a la humanidad. La norma norteamericana, así como la legislación internacional, establecen y definen con precisión, que los servidores, empleados y trabajadores del sector público, poseen el derecho a la libertad de expresión.

Es gravísimo que lo tengan prisionero. Muy condenable que durante tres años que lleva en la celda, todos los días sea torturado. Pero, absolutamente inadmisible, que llegaran a  quitarle la vida con la pena de muerte.

Si él fuera quien filtró la información, están castigando a una persona que le hizo un gran servicio al mundo; por razones de rectitud personal y de manera muy formal, Manning publicó una información con el convencimiento razonable de que esos comunicados, contenían una prueba irrefutable, contundente, respecto a violaciones de derechos humanos que el gobierno de los Estados Unidos intentaba mantener en secreto, impidiendo así, que el público conociera la verdad sobre tales actos.

Ningún gobierno, incluyendo el de la Unión Americana, puede, legalmente, apoyarse en una idealización de seguridad nacional o de supuestos intereses nacionales, para justificar el encubrimiento de señales, o hechos, de reales atropellos contra los derechos humanos.

Ningún Estado tiene manga ancha, tampoco el de Estados Unidos, para mantener la información, cualquiera que ésta sea, en secreto, ni para castigar a nadie por publicarla. Esto dicen las reglas escritas en el mundo y en Norteamerica.

No de balde, la organización civil que lleva el nombre BRADLEY E. MANNING, tiene como eslogan el siguiente pensamiento, cuyo contenido lo compartimos plenamente:

“Dados los crímenes de guerra expuestos en estos documentos, Bradley Manning debería recibir una medalla de honor”

Julián Assange, fundador de Wikileaks, por su parte, remata diciendo:

“Si efectivamente el joven soldado Manning está detrás de algunas de nuestras recientes filtraciones, tal y como alega Estados Unidos, entonces es sin ninguna duda un héroe sin precedentes”

 

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