Todo aquello que se haga para defender nuestro petróleo, es bueno, es muy positivo y hay que apoyarlo, estimularlo. Este asunto no es de sectarismos, mucho menos de caprichos. Esto, que es muy delicado, crucial para la vida nacional, nos obliga y es para elevar la mira. La cuestión del petróleo, nos incumbe a todos, es un asunto de todos, de todos los mexicanos, de 117 millones de mexicanos.

El tema del petróleo, no es, como creen los priistas, ir a misa los domingos, o, vaya, una elección presidencial. El petróleo no es una elección presidencial. El petróleo es otra cosa, es una cosa más compleja.

El petróleo es la sangre que corre por las venas de la República y hace vibrar el corazón de México. El petróleo es historia, es presente y es el futuro de este país.

Decir petróleo, equivale a mencionar 117 millones de mexicanos. No hay comparación, pues, ni siquiera, con una elección, así sea una elección presidencial.

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