Cualquier actividad del hombre, tiene que ver con la organización y la conciencia, con la conciencia y la organización, ambas cuestiones, inseparables.

Los asuntos estatales, tienen que ver con la organización popular, pero, al mismo tiempo, es un problema de conciencia de las masas.

La organización popular genera y produce conciencia en las masas, así como construir conciencia en las masas, ello, nos conduce a la organización del pueblo.

Por supuesto que, las estructuras socioeconómicas, impactan en las formas de organización del pueblo y en el nivel de conciencia social que se vive en un momento determinado del desarrollo histórico.

Los servicios, el comercio, la política, la religión, la cultura, la salud, la educación, la seguridad, el cuidado del medio ambiente y la naturaleza, todo, absolutamente todo, tiene que ver con problemas de organización y de conciencia de las masas.

Por ejemplo, el problema del agua. Éste, también es un asunto de organización y de conciencia. Sin embargo, todo parte del carácter del Estado y del perfil de los gobernantes. En Tepic, el problema del agua es serio. En la mayoría de los hogares, no se tiene un servicio regular. El servicio está a cargo de un organismo dependiente del gobierno municipal. Hay problemas para que la gente pague. Existe un círculo vicioso. ¿Los usuarios del agua, por qué se resisten a pagar? Por una razón muy sencilla: por la corrupción tan alta registrada en los actuales gobernantes. ¿Para qué te pago, si te vas a robar el dinero?, es el pensamiento de sectores amplios de la sociedad tepicense. Tal situación, nos lleva a la justificación del gobernante, quien expresa que el servicio es deficiente, porque el usuario no paga. Y aquí se comprueba que las amenazas no funcionan, a fin de que los usuarios se regularicen con el pago.

Con organización y conciencia, el problema del agua en Tepic se resuelve.

Sólo que para tener organización y conciencia de la población tepicense, necesitamos gobernantes honrados, en los cuales, confíen todos los habitantes de esta región, es decir, gobernantes que no se roben los centavos.

Y, así, para todas las actividades del ser humano. Con organización y conciencia, todo lo vamos a resolver. Pero, para tener organización de la población y una elevada conciencia social, necesitamos gobernantes honrados, con una idea clara de lo que es nuestra historia y nuestro porvenir comunitario. 

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