El Papa Francisco llamó a jóvenes y a adultos a “hacerse valer”, saliendo a las calles a protestar y a manifestarse, se entiende, contra el estado de cosas establecido.

La homilía del Papa Francisco, fue dicha en la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro, convertida, según las palabras del mismo Jefe de la Iglesia católica, “en el centro” del catolicismo mundial.

La fe es revolucionaria, declaró el pontífice, para, rematar, invitando a la juventud del mundo allí reunida, a “entrar a la onda de la fe revolucionaria”.

Hay que agarrarle la palabra al líder de los católicos. Más bien, deberemos estar de acuerdo con este pronunciamiento elaborado por el Papa Francisco. No solo los jóvenes, sino los viejos, los adultos y todo el pueblo, debe salir a las calles a manifestarse contra el neoliberalismo, único responsable, de que, hasta la fe cristiana se esté perdiendo entre las grandes masas y que, la verdadera fe cristiana, la de Cristo, es menester y necesario, recuperarla, virtud a que son valores que elevan el espíritu humano.

En efecto, los jóvenes y todo el pueblo, en América Latina y en el mundo, deben a salir a las calles a luchar, a reclamar un mundo mejor, a exigir la edificación de una sociedad que garantice los derechos básicos de todas las personas, sin excepción, es decir, el pueblo y, en particular, la juventud, deben proponerse construir poderes populares, siendo éstos, la única garantía para tener trabajo después de terminar la carrera, casa, alimentos, recreación, cultura, seguridad y servicios médicos.

Enbuenahora, la declaración del Papa Francisco en Brasil. La saludamos. La celebramos. La apoyamos. Estamos de acuerdo con él. Aquí, en México, la gran tarea de la juventud mexicana, así como la de todo el pueblo, es salir a las calles y abarrotar todas las plazas y zócalos de la república con multitudes, para oponernos a que estos neoliberales del PRI y del PAN, se salgan con la suya y nos privaticen el petróleo y a nuestra gran empresa nacional PETROLEOS MEXICANOS.

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