Todo aquello que se haga para defender nuestro petróleo, es bueno, es muy positivo y hay que apoyarlo, sin poner absolutamente ninguna condición. Este asunto es muy serio. La defensa del petróleo mexicano, no es de sectarismos, mucho menos de caprichos, tampoco de fundamentalismos. Tal batalla, es un problema de todos, de todos los mexicanos, de 117 millones que vivimos en este territorio que se llama México.

El petróleo, no es como creen los priistas, ir a misa los domingos, o, vaya, una elección, así sea la presidencial. El petróleo no es tampoco una elección presidencial. El petróleo es otra cosa.

El petróleo es la sangre que corre por las venas de la República y hace vibrar el corazón de México.

El petróleo, ciertamente, es historia, es pasado, pero, a la vez, presente y, al mismo tiempo, es el porvenir, es el futuro de la patria.

Hablar del petróleo, es hablar de 117 millones de personas que vivimos aquí, ni más ni menos.

Todo lo que se haga para defender esta riqueza nacional, debe ser aplaudida y encuadrarla en la gran estrategia general, que nos conduzca a la derrota de los vendepatrias.

La consulta promovida por el Partido de la Revolución Democrática, debe ser bien vista y apoyada por todos los mexicanos; ésta, es una parte, muy importante, en el esquema de la estrategia global para defender nuestro petróleo y a nuestra gran empresa PEMEX.

La acción que prepara el movimiento estudiantil del Yo Soy 132 para el primero de Septiembre, en el marco del informe presidencial y que se propone también manifestar el rechazo a la pretendida privatización del petróleo y la electricidad, cuenta con la simpatía del pueblo mexicano y, del mismo modo, está inscrita en la gran estrategia nacional para defender el patrimonio de la nación.

El acto del 8 de Septiembre, convocado por Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento de Regeneración Nacional en el Zócalo de la ciudad de México, con el objeto de rechazar la iniciativa priista y panista de privatizar el petróleo, es, también, un evento de gran importancia, apoyado por el pueblo mexicano y que forma parte de la estrategia histórica para salvaguardar nuestros recursos energéticos.

La postura del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas al pronunciarse a favor de que el petróleo y la electricidad deben seguir bajo el dominio de la nación, siguiendo al pie de la letra la ruta trazada por el General Lázaro Cárdenas en 1938, es algo que debe valorarse en su justa dimensión, porque, evidentemente, la palabra del Ingeniero Cárdenas, tiene un gran peso en la vida nacional, ya que se trata de una personalidad histórica, que mucho ha aportado a México para ampliar los cauces democráticos y en defensa del interés nacional, lo cual, es indudable, que es parte, en un nivel muy importante, de la gran estrategia nacional, para defender nuestro petróleo y la industria eléctrica nacionalizada.

Todas estas acciones, son en abono, a la estrategia nacional, que nos lleve a agrupar, coordinar y movilizar a 117 millones de mexicanos, mismos que, estamos seguros de ello, se oponen al cambio de dominio, tanto del petróleo, como de la electricidad. Es decir, necesitamos aceitar muy bien, el gran frente nacional, patriótico, nacionalista, antineoliberal, antiimperialista, que defienda nuestro petróleo y nuestra electricidad y  ponga en movimiento a 117 millones de mexicanos.

De ese tamaño es nuestra responsabilidad. Estamos seguros que cumpliremos al pie de la letra con esa responsabilidad. No le fallaremos al General Cárdenas. No le fallaremos a la patria. No le fallaremos a la nación mexicana. No le fallaremos al millón de mexicanos que murieron en los campos de batalla en la Revolución para darnos el petróleo y la electricidad.

About these ads